La Revolución Francesa
La Francia de 1799 era totalmente distinta a la de 1789. En apenas una década, la Revolución había creado un estado completamente nuevo. De una monarquía absolutista se había pasado a una república. Ya no había súbditos, sino ciudadanos. La sociedad, antes capitaneada por aristocracia y clero, tenía ahora en la burguesía su motor principal.
CAUSAS DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA
Aquel 5 de mayo de 1789, y guiados por el lema "libertad, igualdad, fraternidad", la ciudadanía francesa, harta de vivir en la miseria mientras la monarquía y la nobleza disfrutaban de todos los privilegios, desobedecieron a la autoridad monárquica que había regido sus vidas desde tiempos inmemoriales y transmitieron al mundo la señal inequívoca de que un nuevo futuro era posible. Un tiempo en el que la democracia, liderada por un Gobierno republicano, hiciera posible el desarrollo de los derechos fundamentales de todos los franceses.
Las consecuencias de la Revolución Francesa fueron:
- Fin del orden feudal. Se acabó con la monarquía y con la separación de la sociedad en clases fijas e inamovibles: aristocracia, clero y siervos. Así, renació la república como sistema de gobierno en Occidente.
- Proclamación primera de los derechos humanos El lema de libertad igualdad y fraternidad condujo a la redacción de la primera ley de derechos humanos sin distinción de raza ni credo ni nacimiento.
- Influencia en las colonias americanas. Las colonias americanas de Europa vieron en la Revolución Francesa un ejemplo a seguir y sus ideales marcaron huella en sus propios procesos de independencia.
- Ascenso del bonapartismo. El ascenso de Napoleón Bonaparte y su imperio francés, así como las guerras europeas que le sucedieron, pusieron fin a este período histórico.
Comentarios
Publicar un comentario